Movimiento Restauración

 

REFORMADORES ENTRE BAUTISTAS.


La pregunta sobre la inmersión - Levadura no bautista - Walter Scott - La separación.


LA PREGUNTA SOBRE LA INMERSION.

La pregunta sobre el bautismo surgió muy pronto después de que los Campbell habían aceptado el postulado de la restauración. Cuando Thomas Campbell presentó la Declaración y Mensaje a la Asociación Cristiana de Washington en 1809, Andrew Munro dijo que sí practicaban solamente lo que estuviera ordenado expresamente en el Nuevo Testamento, no podrían rociar infantes. Aparentemente Thomas Campbell había hecho a un lado la pregunta, sin embargo ésta continuó suscitándose. Cuando Alexander Campbell estaba discutiendo la restauración con un ministro presbiteriano de nombre Riddle, le fue dicho que a pesar de lo bueno que fuera el postulado de la restauración, al final lo llevaría a convertirse en un bautista. Campbell estaba preocupado porque no podía encontrar un mandamiento en el Nuevo Testamento o ejemplo para el bautismo de infantes, de manera que se dedicó aproximadamente un año a leer tratados a favor de tal práctica. El resultado, reportó, fue “indignación por sus suposiciones y razonamientos engañosos”, y se tornó al estudio del griego del Nuevo Testamento sin encontrar nada que quitara sus dudas.

Cuando Alexander Campell habló a su padre sobre el bautismo, Thomas admitió que en el Nuevo Testamento no había “mandamiento expreso o precedente” para el rociamiento de infantes. Pero él se oponía a ser “re-bautizado” e insistía que no era necesario para los cristianos “salir de la iglesia” y vaciarse de Cristo, solamente para poder hacer una nueva profesión de fe por la inmersión. Por un tiempo Alexander sostuvo el punto de vista de su padre, pero después de su matrimonio con Margaret Brown y el nacimiento de su primer hijo en 1812, él estudió el tema de nuevo. Concluyó que el rociamiento no era el bautismo del Nuevo Testamento, y que por lo tanto, él “era entonces, de hecho, una persona bautizada” y por lo tanto no podía en buena conciencia predicar a otros lo que él mismo no había obedecido. El 12 de junio de 1812, Alexander Campbell y otros siete fueron sumergidos (incluyendo a Thomas Campbell) por Matthias Luse, un ministro bautista. Digno de mencionarse es que Alexander rehusó someterse al examen bautista común en cuanto a que si era un buen candidato para el bautismo. Por el contrario, él insistió que el bautismo debería ser seguido de una simple confesión de fe en Cristo. Es de notarse que después de su decisión a ser sumergido, su función de líder se incrementó notablemente en el movimiento. Desde ese entonces, Thomas Campbell con frecuencia seguía a su hijo.

La inmersión de los Campbell los separó aun más de los presbiterianos, y los acercó más a los bautistas. Alexander asistió a la reunión anual de la Asociación Bautista de Redstone en 1812, pero aún no tenía la intención de unirse con los predicadores bautistas y los consideraba como “pequeños hombres en oficinas grandes”. Pero después que los bautistas habían hecho varias insinuaciones, los Campbell finalmente consistieron en unir la iglesia de Brush Run con la Asociación de Redstone en el otoño de 1813. Sin embargo, ellos explicaron claramente que no eran bautistas típicos, habiendo presentado un documento escrito extensamente que decía que ellos se unirían con la asociación siempre y cuando ellos tuvieran la libertad de enseñar lo que “aprendieron de las Santas Escrituras a pesar de cualquier credo humano”.


LEVADURA NO BAUTISTA.

Los Campbell estaban destinados a permanecer 17 años (1813-1830) entre los bautistas. Sin embargo, la unión fue muy fácil, porque había predicadores bautistas que desde un principio sintieron que los Campbell no estaban usando levadura bautista en la masa bautista. Alexander usó tres maneras principales para abogar por una reforma entre los bautistas: Sermones, debates, y un boletín mensual.

1) Sermones: La unión de la Iglesia de Brush Run con la Asociación de Redstone le permitió a Alexander Campbell hacer uso de muchos púlpitos bautistas. Muy pronto se convirtió en un predicador popular entre ellos, pero en algunas ocasiones sus sermones reflejaban importantes diferencias entre él y los bautistas. La mejor ilustración de esto es el famoso “Sermón sobre la Ley” presentado en la reunión anual de la Asociación de Redstone el 30 de agosto de 1916. El sermón enfatizó la distinción entre la Lea y de Moisés y el Evangelio de Cristo, recalcando la emancipación cristiana del Antiguo Pacto. Estas ideas son tan comunes ahora que no se pueden considerar una novedad, pero el “Sermón Sobre la Ley” parecía tan ajeno a los bautistas en 1816 que suscitó una oposición amarga dentro de la Asociación de Redstone.

2) Debates: Dos veces Campbell defendió puntos de vista bautistas en debates con los presbiterianos. El primero de estos debates fue con John Walker sostenido en Mount Pleasant, Ohio, en 1820. Influenciado por su padre, Campbell estaba indeciso en cuanto a involucrarse en tal controversia, pero una vez que el debate se había iniciado. Campbell rápidamente reveló capacidades únicas como apologeta. También se dio cuenta que el interés público en tales debates hacía de los debates una manera excelente de dar a conocer la súplica de la restauración. El tema del debate con Walker fue el bautismo, y al enfatizar la distinción entre la Ley y el Evangelio, lo cual él había presentado en el “Sermón Sobre la Ley”, Campbell le ganó fácilmente a Walker. Pero puesto que ésta había sido una victoria bautista con argumentos no bautistas, los bautistas estaban preocupados por el futuro.

El segundo debate de Campbell se llevó a cabo en Washington, Kentucky, en 1823, y su oponente fue W.L. Maccalla. Campbell de nuevo argumentó en contra del bautismo de infantes al enfatizar la diferencia entre el antiguo y nuevo pacto. Al discutir el diseño del bautismo, argumentó por primera vez que el bautismo otorga la promesa del perdón de pecados. A pesar de las diferencias obvias entre Campbell y la doctrina bautista, los bautistas de Kentucky estuvieron muy satisfechos con los resultados del debate con Maccalla y muy pronto Campbell logró tener muchos seguidores en este estado. Los debates con Walker y Maccalla fueron publicados y la influencia de Campbell se extendía dondequiera que eran leídos.

3) El Bautista Cristiano: Pocos meses antes del debate contra Maccalla, Campbell había iniciado la publicación de un boletín mensual, el Bautista Cristiano, el cual muy pronto fue ampliamente leído en Kentucky, Virginia, Ohio, y otros lugares. El tema del periódico era “una restauración del antiguo orden de las cosas”. Campbell intentaba juzgar la fe y prácticas del protestantismo con los principios que su padre había formulado en la Declaración y Mensaje. El llamamiento a la unidad de todos los cristianos se encontraba en el Bautismo Cristiano, pero el énfasis verdadero era de aprobar cualquier cosa de acuerdo al Nuevo Testamento y rechazar lo que no estuviera autorizado específicamente. El periódico era de fuerte espíritu iconoclasta; y los tres “ídolos” del protestantismo, los cuales buscaba destruir eran: El clero, los credos y las organizaciones. El clero era “un sacerdocio avaro”. Los credos ataban las mentes de las masas y eran una interferencia entre la gente y la Escritura. Y tales organizaciones como las asociaciones, sínodos, y sociedades misioneras eran antiescrituraless, que robaban “a la iglesia su gloria”. Robert Semple, un prominente bautista de Virginia, reflejó probablemente los sentimientos de muchos cuando denunció al Bautista Cristiano como el más peligroso de todos los boletines que él había leído. Pero el periódico extendió la levadura no bautista de Campbell más que cualquier otro medio.


WALTER SCOTT.

Un día, durante el invierno de 1821-1822, Alexander Campbell se familiarizó con un joven de descendencia escocesa llamado Walter Scott (1796-1861), y en los años siguientes Scott había de ser el colaborador más cercano de Campbell en el Movimiento de Restauración. Scott, educado en la Universidad de Edinburgh llegó a los Estados Unidos en 1818 y un año después se trasladó a Pittsburgh. Empezó a enseñar en una escuela de Pittsburgh dirigida por George Forrester. Forrester era también el predicador de una pequeña iglesia asociada con el Movimiento Haldane, y por medio de Forrester, Scott supo del concepto de la restauración y fue bautizado. De manera que cuando Scott conoció por primera vez a Campbell dos años después, él ya estaba preparado para unírsele en el trabajo de la restauración. Cuando Campbell inició su boletín en 1823, fue Scott quien sugirió el nombre de “Bautista Cristiano” y quien escribió artículos con frecuencia.

La contribución más grande de Walter Scott al Movimiento de Restauración fue como evangelista de la Asociación de Mahoning, y fue Campbell quien le persuadió a aceptar ese trabajo. Para 1823 los críticos de Campbell en la Asociación de Redstone estaban convencidos de excomulgarlo, y para frustrar sus planes Campbell se hizo miembro de la Asociación Bautista de Mahoning, localizada en la “Western Reserve” de Ohio. Las iglesias de la Asociación Mahoning habían sido más receptivas a las ideas de Campbell y varios de ellos habían descartado sus credos y habían decidido seguir la Biblia solamente. A pesar de esto, las iglesias de Mahoning, no estaban creciendo, y en 1826 las 16 iglesias registraron bajas en su membresía, aun cuando el área se estaba multiplicando en población. Era obvio que algo andaba mal, y en 1827 la asociación decidió emplear un evangelista para trabajar con las iglesias. Walter Scott había acompañado a Campbell a la reunión de la asociación ese año, y a sugerencia de Campbell, Scott fue seleccionado como el evangelista.

Varios años antes, Scott había leído un tratado que enseñaba que el bautismo es para la remisión de pecados. El tratado había sido escrito por Henry Errett, un anciano en la “iglesia de Cristo” de los Haldane en New York. La idea había causado una profunda impresión en Scott, y cuando se convirtió en el evangelista de Mahoning se le presentó la oportunidad de ponerla en práctica. Fe, arrepentimiento, bautismo, remisión de pecados y el don del Espíritu Santo –éste era el “Evangelio restaurado” en la predicación de Scott. El resultado fue un gran avivamiento entre las iglesias de Mahoning, pero de diferente clase a los avivamientos de Cane Ridge y otros lugares del Oeste. No había emocionalismo, movimientos corporales, o reuniones al aire libre.

Scott predicaba que cualquier persona que creía en el testimonio del Nuevo Testamento que Jesús es el Mesías podía ser sumergido para la remisión de pecados. Cientos respondieron en base a esa predicación. Cuando Alexander Campbell supo del reavivamiento en las iglesias de Mahoning, se preocupó bastante y envió a su padre para observar la obra. Thomas Campbell, después de haberla visto escribió que aun cuando ellos habían entendido el Evangelio correctamente por un número de años, ahora estaba siendo practicado por primera vez. Como resultado del avivamiento la membresía total de las iglesias de Mahoning creció el doble en un año, y para 1830, la asociación se había transformado tanto que se disolvió por sí misma.

La proclamación de Walter Scott del “bautismo para remisión de los pecados” suplió al movimiento de Campbell con algo esencial de lo cual había prescindido previamente –un evangelismo dinámico y exitoso. Era un evangelismo que enfatizaba la razón en lugar de la emoción y la fe en el testimonio del Nuevo Testamento en lugar del trabajo directo del Espíritu. Este fue el evangelismo que puso tensas las relaciones entre los “reformadores” que seguían a Campbell y los bautistas, hasta el punto de rompimiento. Posteriormente Walter Scott hizo muchas otras contribuciones al Movimiento de Restauración. Predicó por 30 años, y con frecuencia lo hacía con una elocuencia que pocos podían igualar. Editó varios boletines, incluyendo el Evangelista. Sirvió en 1836 como presidente del Baco College en Georgetown, Kentucky, el primer colegio universitario de la hermandad cristiana. Pero la inigualable contribución de Scott al Movimiento de Restauración como evangelista de Mahoning fue la proclamación de fe en el Mesías y el bautismo para la remisión de pecados. Scott creía que en eso consistía “el Evangelio restaurado”.


LA SEPARACION.

La creciente tensión entre los “reformadores” que seguían a Campbell y los bautistas condujo a los dos grupos al punto de separación entre 1827 y 1830. En realidad, la separación fue un proceso gradual que había empezado con anterioridad. Como se puede recordar, en 1823, la Asociación de Redstone había planeado excolmulgar a Campbell, excepto que él había frustrado los planes al hacer su cambio a la Asociación de Mahoning. Dos años después la Asociación de Redstone rehusó aceptar cualquier iglesia que no hubiese aceptado oficialmente la Confesión de Fe de Philadelphía, y en 1826 la asociación se dividió al negar la comunión a diez iglesias de otras trece que seguían a los reformadores. Esta fue la primera ocasión en la cual una asociación tomó acción contra los “reformadores”. Pero esto fue sólo el principio.

Varias asociaciones bautistas se dividieron en Kentucky. En la reunión de la Asociación North District en 1827, una iglesia presentó acusaciones formales contra “uno de los predicadores” sin mencionar su nombre. Las acusaciones eran triviales en comparación con las verdaderas diferencias entre los “reformadores” y los bautistas, entre las cuales se incluían casos como el leer la traducción del Nuevo Testamento hecha por Campbell. Después que los cargos habían sido leídos, Raccoon John Smith, uno de los caracteres más sobresalientes del Movimiento de Restauración, puesto de pie dijo: “Soy culpable de todo ello”. Surgió un debate amargo, y los cargos fueron aplazados por un año. Pero dentro de ese año la asociación reportó 900 bautismos, la mayoría de ellos por Smith, y los “reformadores” lograron controlar la asociación. En 1831 la asociación se disolvió como la Asociación de Mahoning lo había hecho un año antes.

Uno de los eventos más importantes en el proceso de separación ocurrió en 1829, cuando la Asociación de Beaver en el occidente de Pennsylvania adoptó un “anatema” que condenaba a Campbell y a la Asociación de Mahoning. El anatema Beaver se publicó en muchos boletines bautistas y fue usado como patrón por otras asociaciones para alejarse de los “reformadores”. Los “errores” condenados en el anatema Beaver proveen un excelente resumen de algunas de las principales diferencias entre los “reformadores” y los bautistas.

1) Ellos, los Reformadores, sostienen que no hay promesa de salvación sin el bautismo.

2) Que el bautismo debe ser administrado a todos los que dicen creer que Jesucristo es el Hijo de Dios, sin ser examinados en ninguna otra manera.

3) Que el bautismo ofrece la remisión de pecados y el don del Espíritu Santo.

4) Que no hay operación directa del Espíritu Santo en la mente antes del bautismo.

5) Que la Iglesia no necesita ningún credo sino las Escrituras tal y como son.

Los 17 años de unión de Campbell con los bautistas, aún en su mejor tiempo, fueron precarios, y cuando vino la separación, cualquiera de los dos grupos podía haber acusado cruelmente al otro grupo. La unión había favorecido a los “reformadores” al habérsele permitido a Campbell una oportunidad de sembrar sus puntos de vista, como brea entre el trigo bautista. Como resultado, un número de predicadores bautistas, muchas iglesias y aun asociaciones enteras habían aceptado el llamamiento de Campbell a la reforma y al evangelismo de Walter Scott. Por último, los bautistas reconocieron que era necesario una operación mayor de escisión, pero para entonces ya no era muy fácil separar la brea de entre el trigo. En ocasiones, los bautistas se daban cuenta de que asociaciones enteras habían sido víctimas de la brea. Cuando la separación fue final, después de 1830, en lugar de una iglesia de Brush Run con un número reducido de miembros, la reforma de Campbell tenía iglesias esparcidas sobre varios estados con más de 10,000 miembros, la mayoría de ellos ex bautistas.


B.J. Humble.