Movimiento Restauración

LA CONTINUA RESTAURACION.

Discípulos de Cristo - Iglesia Católica Independiente - Iglesia de Cristo - El desafío continuo - Ejemplos de éxitos.


¿Cuál es la situación del Movimiento de Restauración hoy en día? ¿Cuál es el principio de restauración? ¿Es aún válida la meta de la Iglesia restaurada del Nuevo Testamento?

Ahora hay tres principales grupos religiosos cuyas raíces históricas pertenecen a la restauración Stone-Campbell de principios del siglo XIX: 

(1) Discípulos de Cristo.

(2) Iglesia Cristiana “independiente” o “conservadora”.

(3) Iglesia de Cristo. Estos grupos sostienen conceptos opuestos en cuanto a la validez del principio de restauración.


DISCIPULOS DE CRISTO.

El liderazgo de los Discípulos de Cristo (el lado liberal de la Iglesia Cristiana) ha abandonado el concepto de restaurar el cristianismo del Nuevo Testamento. Ellos creen que a la luz de la erudición moderna ya no puede ser posible aceptar el Nuevo Testamento como un patrón para la Iglesia; y así todo el esfuerzo del siglo XIX de restaurar la Iglesia fue la búsqueda imposible de una ilusión. Si esto es correcto, el trabajo de Campbell, Stone y McGarvey debe ser calificado como bien intencionado pero equivocado. Esta es la manera como los líderes de los Discípulos creen sobre la historia.

El Dr. Ronald Osborn, decano del Seminario Teológico Cristiano y anteriormente presidente de la Convención Internacional de los discípulos es completamente franco en repudiar el concepto de restauración. Como uno de los editores de un estudio de tres volúmenes sobre los Discípulos (1963), el Dr. Osborn escribió: “mucho del material incluido en este volumen y los dos volúmenes siguientes de esta serie explícitamente repudian la restauración, como lo hacen otros numerosos estudios escritos recientemente por los eruditos de los Discípulos. La restauración como una interpretación de apostolicidad ya no es defendible”. El Dr. Ralph Wilburn, decano del Seminario Teológico de Lexington, escribió en el mismo volumen: “La idea de la restauración es básicamente un concepto falso... Parecería sabio abandonar el uso del término de una vez”.

Pero si se repudia el principio de restauración, ¿qué sucede con las prácticas distintivas enseñadas como esenciales de una iglesia restaurada?, ¿Qué diremos sobre la inmersión? ¿La comunión semanal? ¿La independencia congregacional? Escribiendo en el Christian Century (25 de septiembre de 1963), Osborn dijo “La erudición bíblica y teológica de las recientes décadas ha hecho la restauración insostenible”. Y como resultado, de acuerdo a Osborn: “La mayoría de los discípulos, quienes han repudiado la restauración, no tienen base adecuada para justificar su congregacionalismo, comunión semanal, el bautismo por inmersión, oficiales de ancianos y diáconos (vestigios de un ministerio laico) u otras prácticas distintivas”. Los Discípulos de Cristo son una de las denominaciones en La Conferencia de la Unidad Cristiana cuya meta es la unión de ocho iglesias protestantes. Los Discípulos están ahora en un movimiento de restauración que dará fin a la antigua libertad congregacional y creará una estructura denominacional que pueda hacer posible tal unión. Y en cuanto a tales prácticas como la inmersión y la observancia semanal de la Cena del Señor éstas serán abandonadas y los discípulos desaparecerán en una iglesia ecuménica.

¿Qué ha ocasionado que los discípulos rompan radicalmente con el pasado? La respuesta es el liberalismo teológico. El surgimiento del liberalismo entre los Discípulos ha sido discutido en un capítulo anterior. Cuando los Discípulos empezaron a enviar hombres a las universidades de Yale y Chicago para estudios de post-grado a principios del siglo, la atmósfera que prevalecía era un pensamiento extremadamente liberal. En medio de tal atmósfera, la histórica súplica de la restauración de los Discípulos parecía una reliquia insostenible del pasado. Y así, en una sola generación, el liderazgo de los discípulos se moldeó tanto a la imagen del liberalismo que no quedó ningún razonamiento para restaurar el cristianismo del Nuevo Testamento. Debe entenderse que el principio de restauración demanda un concepto conservador sobre la inspiración y autoridad de la Escritura. Cuando el liberal mira su Biblia como un libro falible (como lo hacen los Discípulos) ¿cómo puede él preocuparse en restaurar la Iglesia de acuerdo al Nuevo Testamento? ¿Por qué restaurar lo que puede ser falible? De manera que cuando los Discípulos se convirtieron en liberales teológicamente, su búsqueda por el cristianismo del Nuevo Testamento se hizo ilusoria, como “el tesoro al final del arco iris”.


IGLESIA CRISTIANA INDEPENDIENTE.

Las Iglesias Cristianas “independientes” o “conservadoras” no comparten el liberalismo de los Discípulos. Por lo contrario, se oponen tan rotundamente al rompimiento de los Discípulos con el pasado y el movimiento de “restauración” que la división entre ellas y los discípulos está llegando a ser definitiva. Los “independientes” publicaron un directorio anual del ministerio, incluyendo las iglesias y sus predicadores. Una edición reciente registró 4,456 congregaciones con una membresía aproximada de 1,008,988. Los “independientes” son más fuertes en Indiana, Ohio, Illinois, Kentucky y Missouri. Celebran una “Convención Anual Cristiana del Norte de América”, similar a nuestras conferencias celebradas en las universidades cristianas, lo cual atrae más de 15,000 personas cada año. Las iglesias “independientes’ tienen cerca de 400 misioneros, todos sostenidos directamente por iglesias, y más de 30 colegios bíblicos para entrenar predicadores. Doctrinalmente, los “independientes” son muy conservadores y leales al principio de restauración como lo hacen las Iglesias de Cristo. Practican el bautismo para la remisión de pecados, la comunión semanal. Tienen iglesias autónomas bajo la supervisión de ancianos, y con frecuencia usan el nombre “Iglesia de Cristo”. La diferencia más importante entre los “independientes” y las Iglesias de Cristo es el uso de la música instrumental.

¿Cómo deben los miembros de las Iglesias de Cristo considerar a estos “independientes”? Pues como hermanos en Cristo: Hermanos en cuya adoración las Iglesias de Cristo no puede en buena conciencia tener comunión con ellos, pero todavía sus hermanos en Cristo.


IGLESIA DE CRISTO.

Las iglesias de Cristo están aún entregadas al ideal de la restauración, pero hay serias interrogantes respecto de su futuro. ¿Pueden estas iglesias permanecer teológicamente conservadoras? ¿Continuarán creyendo en el principio de la restauración? Si lo hacen, ¿cÓmo considerar la obra de restauración?: ¿Una tarea lograda por generaciones pasadas? O ¿un desafío continuo que cada congregación confronta de nuevo?.

Cuando se compara la historia de las iglesias de Cristo desde 1906 con la de los Discípulos, hay diferencias significativas. Una diferencia es el notable crecimiento de las Iglesias de Cristo (Capítulo 12). Aunque antes eran menos que la Iglesia Cristiana en 1906, las Iglesias de Cristo son ahora más grandes (con 2,350,000 miembros) que los Discípulos e “independientes” juntos (1,918,471 miembros). Este crecimiento no puede ser explicado aparte de su fe bíblica y lealtad al ideal de la restauración. Los Discípulos, por otra parte, ilustran el hecho que la teología liberal y el dinámico crecimiento numérico parecen moverse en direcciones opuestas.

Otra diferencia ha sido el aislamiento cultural de las Iglesias de Cristo. Estas principiaron el Siglo Veinte en su mayoría como sureñas, rurales, y en otra trayectoria. A principios del siglo, entre las Iglesias de Cristo, el predicador con educación universitaria era una excepción, no la regla. Aún después de que un número substancial de predicadores empezó a recibir educación en los colegios cristianos, el número de predicadores con estudios de post-grado era muy bajo.

El predicador común de los años 1930 y 1940 conocía su Biblia y tenía una fe fuerte en el principio de restauración. Pero conocía muy poco sobre Karl Barth, Emil Brunner, el redescubrimiento de Soren Kierkegaard, o la nueva teología dialéctica. Estas cosas no le preocupaban. Quizás sin darse cuenta, el predicador estaba viviendo en un aislamiento cultural.

Hoy en día las iglesias de Cristo están surgiendo de su aislamiento cultural, los altos niveles sociales, económicos y educativos en las congregaciones indican que éstas están convirtiéndose en la “clase media” y que el aislamiento no es posible ni deseable. La educación de los predicadores muestra que el aislamiento cultural está pasando. Hay un interés mayor en los estudios de post-grado. El predicador o maestro con un doctorado era casi desconocido entre las Iglesias de Cristo hace una generación; pero ahora éste aparece en números crecientes. Esto quiere decir que ahora nos encontramos en un punto semejante, al menos en algunos aspectos, con el que tuvieron los Discípulos hace noventa años. Surgiendo de su aislamiento cultural, los discípulos fueron ganados al liberalismo, y repudiaron la búsqueda de la Iglesia del Nuevo Testamento.

¿Qué ofrece el futuro a las iglesias de Cristo?, ¿Caerán éstas lentamente bajo la influencia del modernismo?, ¿Indagarán si acaso hay en realidad un patrón para la Iglesia del Nuevo Testamento?
A medida que un número mayor de nuestros miembros busquen de educación de post-grado más allá de nuestros colegios cristianos, algunos llegarán a ser demasiado liberales para permanecer en nuestra comunión. Un número considerable ya ha hecho esto. Y el tiempo puede llegar cuando aquellos quienes han abandonado la fe comúnmente sostenida por las Iglesias de Cristo escogerán permanecer en los púlpitos de nuestras iglesias, y cuando este tiempo llegue, los peligros se intensificarán. Los próximos diez o veinte años serán un tiempo de prueba para las Iglesias de Cristo. Pero si estamos conscientes de los peligros que acompañan el fin de nuestro aislamiento cultural, tenemos una mejor oportunidad de vencer estos peligros.

Así como hay analogías entre nuestra posición en el tiempo presente y la de los Discípulos aproximadamente en 1900, también hay diferencias:

(1) Nosotros podemos beneficiarnos del siglo de historia de los Discípulos y ser advertidos para no decir: “esto nunca nos podría suceder a nosotros”.

(2) La atmósfera teológica es más conservadora ahora que hace 90 años. Cuando los discípulos abandonaron su aislamiento cultural, el liberalismo no tenía rival. Pero en los noventa años que han pasado desde entonces, el liberalismo ha sido desafiado por la teología Neo-ortodoxa, el existencialismo, un nuevo interés en la Teología bíblica y los descubrimientos de los arqueólogos bíblicos. Todo el ambiente de estudios bíblicos y teológicos es más conservador ahora que hace 90 años.

(3) Nuestros colegios cristianos están haciendo un mejor trabajo al introducir los estudiantes al pensamiento contemporáneo y al prepararlos para los temas que confrontarán en sus estudios de post-grado.

(4) La causa conservadora tiene hoy en día voces articuladas y de erudición tales como la revista Christianity Today, la cual faltó hace cincuenta años. Y la causa por la que estas voces abogan la –inspiración y autoridad de la Escritura- es el fundamento sobre el cual descansa el principio de la restauración.

El futuro es un cuadro mixto. El punto crucial en el cual nos encontramos nos desafía a una búsqueda y preocupación seria por el futuro. La hermandad, al actuar como el avestruz, comete una injusticia al ignorar las cosas más obvias. Hay peligros reales al fin de nuestro aislamiento cultural. La pregunta que falta contestar es si sobrevivirá la fe que nos ha traído hasta donde estamos. Pero también hay desafíos y oportunidades sin precedentes. Si podemos salir de nuestro aislamiento cultural sin perder nuestra fe, y si podemos levantar hombres de fe firme, cuyo entrenamiento los capacite para alcanzar las clases que nunca antes hemos alcanzado, el Movimiento de Restauración podría aún tener tal impacto como lo vislumbraron los Campbell.


EL DESAFIO CONTINUO.

Debemos hacer una pregunta más: ¿Qué tan grande ha sido el éxito del trabajo de restauración? ¿Ha sido realmente restaurada la Iglesia del Nuevo Testamento? ¿Completamente restaurada? o ¿es su restauración un llamado continuo para cada generación?

La meta de una Iglesia restaurada implica que la Iglesia en cada época debe estar bajo el juicio de la Santa Escritura, siempre esforzándose por llegar a ser lo que Dios desea, pero siempre sin llegar a la meta. Visto desde esta perspectiva, la restauración es un desafío continuo. Sin embargo nuestra herencia del pasado no debe ser tratada con desprecio. Tenemos una gran deuda de gratitud a nuestros padres espirituales; y si es nuestro criterio asumir que el trabajo de restauración ha sido logrado, es ingratitud de nuestra parte mirar con desdén a lo que hemos recibido del pasado. La verdad es que la búsqueda de una iglesia restaurada del Nuevo Testamento ha sido una mezcla de éxitos y fracasos.


EJEMPLOS DE EXITOS.

(1) La inmersión de los creyentes fue la práctica exclusiva de la iglesia primitiva (Hechos 8.36-39; Romanos 6.3,4; Colosenses 2.12). La inmersión del creyente simboliza la sepultura y resurrección de su Salvador. No había rociamiento de infantes en las iglesias del Nuevo Testamento, ni habrá donde la Iglesia sea restaurada. Además la inmersión practicada en el primer siglo era “para la remisión de los pecados” y siempre estuvo como requisito entre el pecador y la salvación en la enseñanza del Nuevo Testamento (Marcos 16.16; Hechos 2.38; 22.16; 1 Pedro 3.21).

(2) Los primeros cristianos observaban la Cena del Señor el primer día de la semana como una proclamación de su fe en la muerte del Señor “hasta que él venga” (Hechos 20.7; 1 Corintios 11.23-29). El Nuevo Testamento no registra la observancia de la Cena en ningún otro tiempo.

(3) La música vocal “cantando y alabando con vuestros corazones’ fue la manera como los primeros cristianos alababan a Dios (Efesios 5.19; Colosenses 3.16; 1 Corintios 14.15). En el Nuevo Testamento o en la enseñanza de los Padres Apostólicos no hay ninguna indicación del uso del instrumento musical en la adoración cristiana.

(4) Las Iglesias locales en tiempos del Nuevo Testamento eran libres y autónomas. Cristo era honrado como Cabeza de la iglesia, su Palabra era la única regla de fe y práctica. Había dos clases de oficiales en cada iglesia: Los ancianos u obispos ejercían la supervisión y los diáconos eran siervos especiales.

No puede existir la Iglesia del Nuevo Testamento sin tales características como el bautismo de los creyentes y la supervisión de los ancianos. Sin embargo a pesar de lo importante que son las características de la verdadera Iglesia, éstas son observancias externas y no el total del discipulado. Y es posible que el Señor diga: “al intentar restaurar la Iglesia, ustedes han enfatizado las observancias externas como el bautismo, pero han dejado de hacer las cosas más importantes de la Ley como lo son la entrega, el sacrificio y una vida de oración. Estas cosas debieron haber hecho, sin dejar de hacer las otras”.

Notemos algunos de nuestros fracasos –actitudes de la Iglesia del Nuevo Testamento- que aún tenemos de restaurar:

(1) Los primeros cristianos estaban tan entregados al Señor que ‘permanecían fieles” en su servicio y con gozo aceptaban la pérdida de sus bienes, o aun su vida por amor a él. Vivir era Cristo. Esto era la única cosa en la vida que realmente les importaba. Cuando esta entrega es comparada con la extensa apatía en muchas congregaciones de hoy en día, ¿podemos estar tan seguros que hemos tenido éxito en restaurar realmente el cristianismo del Nuevo Testamento?.

(2) La preparación de los primeros cristianos por el Señor trascendía a su preocupación por las cosas materiales. Ellos podían vender casas, tierras, propiedades y depositaban el dinero a los pies de los apóstoles. La “profunda pobreza” de los corintios no les impidió compartir con otros. Cuando el materialismo de hoy en día está a un notable contraste con la actitud de los primeros cristianos, ¿podemos realmente decir: “somos exactamente igual a la Iglesia primitiva?.

(3) La Iglesia primitiva era fervientemente evangelística. Expulsados de sus casas por causa de la persecución, los cristianos iban por todas partes predicando la Palabra. En una sola generación las buenas nuevas habían sido proclamadas en todos los rincones del mundo romano. La iglesia primitiva logró tanto con tan poco, y nosotros hemos logrado tan poco con tanto. ¿Hemos restaurado realmente el fervor misionero de los primeros cristianos?.

(4) Los cristianos del primer siglo creían que había poder en la oración y que en verdad Dios contestaba sus oraciones. Y ellos oraban. Cuando se compara la vida de oración de la iglesia primitiva con la nuestra, ¿podemos estar realmente seguros de que hemos restaurado la Iglesia del Nuevo Testamento?

La restauración de la Iglesia del Nuevo Testamento es una herencia que hemos recibido del pasado. Pero también es un desafío que nosotros confrontamos en el presente. Mientras que la Iglesia del siglo veinte carezca del fervor y la espiritualidad de los primeros cristianos, mientras sea materialista y apática hacia el mundo perdido, la restauración de la Iglesia del Nuevo Testamento ha de ser un desafío constante para cada cristiano.


B.J. Humble.