Temas Biblícos

Los dos pactos .

 


I. Hay dos pactos.

II.  Semejanzas entre los dos pactos.

III. Diferencias entre los dos pactos.

IV.  Los diez mandamientos son el Antiguo Pacto (la base).

V. Duración del Antiguo Pacto.

VI.  Propósito de la ley antigua.

VII. La Salvación y los dos pactos.

VIII.  Leyes ceremoniales, sacrificiales y morales son un solo pacto.

IX.  ¿Debemos guardar el sábado?.
       A. El peligro de esta doctrina.
       B. El día de reposo es una de las fiestas quitadas en la cruz.

X. ¿Debemos cumplir con el diezmo?.


INTRODUCCION.

Tomemos en cuenta que Dios ocupó aproximadamente 1,600 años para la elaboración de los 66 libros que componen La Biblia. No creamos que vamos a aprender de memoria todo el contenido de la misma; entonces no nos desanimemos si tenemos alguna dificultad para retener acerca de este estudio. Pero sí estemos claros que es indispensable conocer lo básico del tema para evitarnos algunos problemas doctrinales.

Es bien importante que leamos el bosquejo presentado para entender más claramente el desarrollo de la lección bíblica que nos está ocupando. Analizando primero los encabezados de cada sección, no habrá necesidad de memorizar tanto para obtener resultados satisfactorios. Memorizar el bosquejo antes de estudiar la lección es un método bien efectivo.

Gran cantidad de personas están convencidas que La Biblia nos habla de una sola ley y que esta ley es la que recibieron los judíos. Como parte del error, afirman también que debe guardarse el día de reposo, el diezmo y aún los diez mandamientos. Como siempre debe ser nuestra intención, estudiaremos lo que Dios enseña por medio de su santa Palabra acerca de este tema que, aunque pueda resultar un poco cansado por la gran cantidad de textos bíblicos, al menos estoy seguro nos será de mucha utilidad; razón por la cual recomiendo tengamos paciencia y disponibilidad para leer todas las citas bíblicas.


I) HAY DOS PACTOS.

Mientras estaba vigente aún el Antiguo Testamento, Dios mismo anunció que haría un NUEVO PACTO, diferente al que había hecho con la nación de Israel (Su pueblo).

Jeremías 31: 31-34
He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

Si decimos que Dios ha hecho dos pactos, tenemos que comprobarlo y es eso exactamente lo que hacemos al citar estos textos, los cuales no necesitan tanto comentario.

Hebreos 8: 6-13
Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.  Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo. Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; No como el pacto que hice con sus padres El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, Y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo; Y ninguno enseñará a su prójimo, Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, Desde el menor hasta el mayor de ellos. Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades. Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.

Cristo Jesús también nos dice de un NUEVO PACTO.

Lucas 22:20
De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

El que exista algo nuevo, lógicamente nos está indicando que existe más de uno y lo que no es nuevo viene a convertirse en viejo o antiguo y lo que se da por viejo tiende a desaparecer.

Hebreos 8:13
Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.


II) SEMEJANZAS ENTRE LOS DOS PACTOS.

A. Los dos pactos son de origen divino.
     * He. 1: 1,2 *

B. Los dos pactos contienen promesas y condiciones, o sea requisitos.
     * Dt. 28-30; Hch. 2: 38,39; Mr. 16: 15,16; He. 11:6 *

C. Los dos pactos incluyen castigo por la desobediencia.
     * He. 2: 1-3; 10: 26-31 *

D. Los dos pactos tienen mandamientos relacionados con la adoración.
     * He. 9:1; I Co. 14:15 *

E. Los dos pactos fueron instituidos con sangre.
     * He. 9: 15-18 *

F. Los dos pactos incluyen adorar de corazón.
     * Am. 5: 21-24; Is. 1: 10-17; Jn. 4: 21-24 *


III) DIFERENCIAS ENTRE LOS DOS PACTOS.

La Biblia es clara en establecer la superioridad del Nuevo sobre el Antiguo.


ANTIGUO TESTAMENTO.

A. Solamente para judíos (Israel).
¿A quién habló Dios?
* Dt. 4: 1,2; 5: 1-3 *

B. Sombra o tipo.
* He. 10:1; Col. 2: 16,17 *

C. No perfecciona.
* He. 7: 18,19 *

D. Instituido con sangre de animales.
* He. 9: 18-20 *

E. Ordenanzas carnales.
* He. 9:10 *

F. Los sacerdotes murieron.
* He. 7:23 *

G. Defectuoso/Débil.
* Ro. 8:3 *

H. Temporal.
* He. 10:9 *

I. En tablas de piedra.
* II Co. 3:3 *

J. Ministerio de muerte.
* II Co. 3:7 *

K. Glorioso.
* II Co. 3: 7-11 *

L. Ministerio de condenación.
* II Co. 3:9 *

M. Perece.
* II Co. 3:11 *


NUEVO TESTAMENTO.

A. Para toda la humanidad.
* Ro. 1: 16,17; Mr. 16:15 *

B. El verdadero.
* He. 8: 1,2; Col. 2: 16,17 *

C. Hace perfecto.
* He. 5: 8,9 *

D. Instituido con la sangre de Cristo.
* He. 9: 11,12 *

E. Sacrificios espirituales.
* I Pe. 2:5 *

F. El Sumo Sacerdote vive para siempre.
* He. 7:24 *

G. Mejor/Perfecto.
* He. 8:6; Stgo. 1:25 *

H. Establecido.
* He. 10:9 *

I. En tablas del corazón.
* II Co. 3:3 *

J. Ministerio que vivifica.
* II Co. 3:6 *

K. Mucho más glorioso.
* II Co. 3: 7-11 *

L. Ministerio de justificación.
* II Co. 3:9 *

M. Permanece.
* II Co. 3:11 *

Esto no significa que Dios se equivocó con el primero. No queremos decir que Dios haya rectificado sobre algunas leyes. Lo que dice La Biblia es que Dios hizo dos pactos y que uno es superior al otro. Más adelante estaremos viendo el por qué dos alianzas.


IV) LOS DIEZ MANDAMIENTOS SON EL ANTIGUO PACTO (LA BASE).

En Jer. 31: 31-33 leímos que existen dos pactos y diremos también, de acuerdo a la evidencia bíblica, que el primero no puede estar vigente sino solamente el último. Pues de este primer pacto, el que ya no está vigente, la Palabra de Dios dice que son los diez mandamientos:

Ex. 34: 27,28
Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel. Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.

Dt. 4:13
Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.

Aunque gran cantidad de personas piensan que los diez mandamientos no son el Antiguo Pacto, nosotros aprendemos de Las Escrituras que la vieja ley, lo que fue abolido, es también los diez mandamientos. Por esta razón los cristianos no guardamos los diez mandamientos; porque fueron abolidos por el sacrificio de Cristo.

Alguien podrá decir:
- Pero entonces no es pecado matar, robar, idolatrar, etc.?
Claro que es pecado matar, robar y la idolatría pero no porque lo diga la ley de Moisés sino porque la ley de Cristo también prohibe estas cosas.


V) DURACION DEL ANTIGUO PACTO.

Ga. 3:19
Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador.

El Antiguo Pacto fue añadido después de la promesa dada a Abraham (de bendecir a todas las naciones). La palabra "añadido" nos indica que Dios algo tenía planeado y que el Antiguo Pacto fue solamente un medio para alcanzar el objetivo que Dios tenía en mente. Cuando leemos en este texto la frase "HASTA QUE VINIESE LA SIMIENTE", sencillamente nos damos cuenta que el Antiguo Pacto duraría, no para siempre, sino HASTA que viniera la simiente.

La simiente ya vino, la simiente es Cristo.

Ga. 3:16
Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.

La fecha de vencimiento del Antiguo Pacto fue cuando Cristo vino.

He. 9: 15-17
Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador.  Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive.

El Nuevo Pacto (Nuevo Testamento) comenzó con la muerte de Jesucristo. Si ya comenzó un testamento nuevo, inmediatamente el primero ya no tiene validez. El Antiguo Pacto expiró con la muerte de Cristo.

Mt. 5: 17-19
No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

El Antiguo Pacto duraría hasta que Jesucristo cumpliera TODO.
Después de que Cristo Jesús cumplió con la ley ésta llegó a su vencimiento; es lo que nos indica la palabra "hasta". La ley estaría vigente mientras no se cumpliera con TODO lo escrito en ella y Jesucristo no violó ni un solo punto de ella porque El mismo dijo que no vino a quebrantar la ley sino a cumplirla y de eso estamos seguros; la cumplió.


VI) PROPOSITO DE LA LEY ANTIGUA.

La ley del Antiguo Testamento nunca tuvo como propósito la salvación del ser humano. Esto nos ayuda a entender cómo es que Dios mismo la llama débil, defectuosa y carnal. No que el autor de esta ley haya sido defectuoso sino que los que la recibieron no podían cumplirla por ser sencillos mortales pecadores.

Ga. 3: 19,22
Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno. ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.

La ley antigua fue una añadidura.  Fue como parte del desarrollo del plan de Dios para salvación del ser humano.  Esta etapa del trabajo de salvación consistía en condenar al pecado.  En otras palabras, Dios añadió la ley de Moisés para que todos comprendiéramos la necesidad que tenemos del Señor y Su misericordia.

Ro. 3:20; 5:20; 7:13
ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia;
¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso.

La ley antigua no podía justificar a las personas, no tenía el propósito de justificar, sino todo lo contrario -> Tenía como propósito dar a conocer el pecado; que el pecado abundase; condenar al pecado y al pecador.


VII) LA SALVACION Y LOS DOS PACTOS.

Hemos dicho que la ley antigua era defectuosa. Repetimos que no es defectuoso el Autor de esa ley sino que el defecto consiste en que por medio de la ley antigua era imposible alcanzar salvación.

Ga. 3: 10-12; Ro. 3:20
Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.
ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

Quien haya sido perfecto durante todos los días de su vida alcanzaría salvación. Este era el requisito bajo la ley de Moisés: La perfección. Gran cantidad de personas que dicen estar bajo la ley de Moisés, que se den cuenta que para no estar bajo la ley de Cristo (la gracia) lo que deben hacer es no pecar durante toda su vida por que si pecan, al menos una vez, están condenados.  Querer estar bajo la ley antigua es no pensar con sensatez, porque es querer ser condenado, ya que por esfuerzo humano no hay posiblidad de justificación.

Ro. 6:14
Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Este texto es más que alentador. Nos dice que estando bajo la gracia (la ley de Cristo) ya el pecado no va a sacar pecho diciendo que nos tiene fritos. O sea que sí hay esperanza de salvación porque ya bajo la ley de Cristo (el nuevo testamento) no dependemos de nuestras fuerzas.

Ro. 3: 21-26
Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Por la misericordia de Dios, los que estamos bajo la ley del Señor Jesús somos justificados gratuitamente. En la nueva ley sí hay salvación, porque este era el objetivo que Dios tenía en mente cuando añadió la ley de Moisés.  El antiguo pacto no contemplaba salvar al ser humano pero sí preparaba el camino de Aquél que nos daría salvación (Jesucristo). La ley dependió del poder humano. El Evangelio es el poder de Dios, la justicia de Dios.


VIII) LEYES CEREMONIALES, SACRIFICIALES Y MORALES ES UN SOLO PACTO.

A pesar de que lo estudiado hasta el momento es suficiente evidencia para ayudar a personas sinceramente engañadas en la doctrina "sabatista", existen más argumentos en ellos para justificar sus enseñanzas y afirman que las leyes abolidas por Cristo son unas y que otras leyes mosaicas no fueron abolidas. Entonces dicen que no son las mismas leyes las: a) Ceremoniales b) sacrificiales c) morales.

Pues La Biblia también nos dice que estos tres grupos (a, b, c) son un solo pacto; es la misma vieja ley.

Gálatas 5:3
Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley.

La circuncisión, por ejemplo, era una ley ceremonial. Sin embargo el practicarla obligaba a quien lo hiciera a guardar el resto de la ley, sencillamente porque si cumplimos una parte de la ley, tenemos que cumplir TODO.

Santiago 2: 10,11
Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.

Violar un punto de la ley es como violar la ley entera.  Notemos que la frase "no matarás" nos habla de leyes morales.  Es decir que el cumplir o violar parte de la ley es aplicable tanto en las llamadas ceremoniales como en las morales también; esto es porque son una misma ley.


IX) DEBEMOS GUARDAR EL DIA SABADO?.

1. EL PELIGRO DE ESTA DOCTRINA.

Gálatas 3: 10-12
Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.  Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas.

Para los que quieren guardar el día sábado pensando que es eso lo que Dios quiere: Que se sienten a pensar también que no es posible guardar el día sábado como día de reposo sin guardar el resto de la ley, incluyendo todas sus ordenanzas. Entonces, esta falsa doctrina les trae como consecuencia convertirse en pecadores sin esperanza de salvación, pues apoyados en la ley mosaica no hay redención.

2. EL DIA DE REPOSO ES UNA DE LAS FIESTAS QUITADAS POR LA MUERTE DE JESUCRISTO.

Colosenses 2: 13-17
Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.

En esta cita bíblica se menciona días reposo como parte de lo abolido desde la muerte de Jesucristo, igual los días de fiesta. En Lv. 23: 1-44 encontramos los días de fiesta que fueron abolidos y específicamente notamos la primer fiesta solemne en:

Levíticos 23: 2-3
Habla a los hijos de Israel y diles: Las fiestas solemnes de Jehová, las cuales proclamaréis como santas convocaciones, serán estas: Seis días se trabajará, mas el séptimo día será de reposo, santa convocación; ningún trabajo haréis; día de reposo es de Jehová en dondequiera que habitéis.

1. El séptimo día de cada semana.
2. La pascua.
3. Los panes sin levadura.
4. Pentecostés.
5. Las trompetas.
6. El día de expiación.
7. Los tabernáculos.

Estas fiestas, solemnes para los judíos, fueron quitadas o abolidas. Además, esta misma cita (Col. 2: 13-17) nos dice el por qué desaparecieron estas fiestas, incuyendo la del día séptimo (sábado); y nos explica que todo lo abolido simplemente era sombra o tipo de lo verdadero. En el caso del día de reposo, sabemos que el reposo verdadero del cristiano es después de aceptar el sacrificio de Jesucristo para nuestra salvación, por fe.

Hebreos 4: 8-11
Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.  Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.

El reposo verdadero del cristiano no es un mandamiento sino una promesa. La promesa de descansar completamente de sus obras, para siempre. El reposo verdadero no es solamente de un día sino de todos los días de nuestra existencia.  Después de esta vida también continuamos en reposo y ese sí que será mejor aún que el actual.

Apocalipsis 14:13
Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.


X) DEBEMOS CUMPLIR CON EL DIEZMO?.

Levíticos 27:30
Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.

Números 18:21
Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión.

Malaquías 3:8
¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.

La ley establecía que la décima parte de lo que produjera la tierra y de las ganancias pertenecía a Dios. Por tanto, los israelitas no podían quebrantar ese mandamiento porque robar a Dios es cosa seria. Para los cristianos el mandamiento no es ofrendar sólo la decima parte de las ganancias sino aún más allá de nuestras fuerzas; considerando también toda nuestra vida como ofrenda a Dios.

Sencillamente NO somos israelitas, así que el mandamiento de la décima parte no es para nosotros.

La gracia nos dice que debemos dar generosamente, con alegría y no por obligación. Es incorrecto pensar que el estar libres de la ley nos empuje a ofrendar menos del diez por ciento. Por el contrario, debemos aportar económicamente con todas nuestras fuerzas y más allá de nuestras fuerzas; sin limitarnos en porcentaje

I Corintios 16: 1,2
En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.

II Corintios 8,9
Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas, pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos. Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios; de manera que exhortamos a Tito para que tal como comenzó antes, asimismo acabe también entre vosotros esta obra de gracia. Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia. No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por medio de la diligencia de otros, también la sinceridad del amor vuestro. Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos. Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene a vosotros, que comenzasteis antes, no sólo a hacerlo, sino también a quererlo, desde el año pasado. Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis. Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene. Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros estrechez, sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad, como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos.  Pero gracias a Dios que puso en el corazón de Tito la misma solicitud por vosotros. Pues a la verdad recibió la exhortación; pero estando también muy solícito, por su propia voluntad partió para ir a vosotros. Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas las iglesias; y no sólo esto, sino que también fue designado por las iglesias como compañero de nuestra peregrinación para llevar este donativo, que es administrado por nosotros para gloria del Señor mismo, y para demostrar vuestra buena voluntad; evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos, procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres. Enviamos también con ellos a nuestro hermano, cuya diligencia hemos comprobado repetidas veces en muchas cosas, y ahora mucho más diligente por la mucha confianza que tiene en vosotros. En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de Cristo.  Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros. Cuanto a la ministración para los santos, es por demás que yo os escriba; pues conozco vuestra buena voluntad, de la cual yo me glorío entre los de Macedonia, que Acaya está preparada desde el año pasado; y vuestro celo ha estimulado a la mayoría. Pero he enviado a los hermanos, para que nuestro gloriarnos de vosotros no sea vano en esta parte; para que como lo he dicho, estéis preparados; no sea que si vinieren conmigo algunos macedonios, y os hallaren desprevenidos, nos avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, de esta nuestra confianza. Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra. Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios. Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios; pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros.  ¡Gracias a Dios por su don inefable!




III.   Los elementos de la Cena del Señor (Juan 6:53).

IV.  La Cena del Señor es parte de la adoración a Dios (Juan 6:53).

V.   Significado de la Cena del Señor (I Corintios 11: 23-30; 10: 16-22).
A. Conmemoración de la muerte de Jesucristo.
B. Proclamación de la muerte de Jesucristo.
C. Prueba de nuestra fidelidad.
D. Una comunión.

Asteriscos.


INTRODUCCION.

Los cristianos, de distintas formas compartimos bendiciones espirituales que Dios pone a nuestro alcance mediante Jesucristo. Una de las bendiciones más sublimes (o espléndidas) es la que conocemos como CENA DEL SEÑOR, llamada también SANTA CENA o SANTA COMUNION.


I) UNION VERTICAL Y HORIZONTAL EN LA CENA DEL SEÑOR.

I Corintios 10:16
La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?.

En el principio, antes de pecar Adán y Eva, todo era armonía entre Dios y el hombre y entre el hombre con el hombre. El ser humano tenía la más hermosa posesión en el propio Huerto del Edén: su relación y comunión directa con Dios.

Con la entrada del pecado, la presencia directa de Dios se aparta y ocurre la muerte espiritual del ser humano; a esto le llamamos ROMPIMIENTO DE LA RELACION VERTICAL (Dios lejos de nosotros).

Poco tiempo después de ser echados del huerto sus habitantes, Caín mata a su hermano Abel; esto es el antecedente de división entre los hombres o ROMPIMIENTO DE LA RELACION HORIZONTAL.

Hubo entonces ruptura de las fuerzas que unían al ser humano con Dios y a los seres humanos entre sí. A lo largo de toda la historia universal, las naciones han estado en continuo conflicto; los odios, los pleitos y las guerras han sido el pan de cada día. Pero no solamente conflictos entre las naciones sino también de las mismas con Dios. Esto podía acabar únicamente con la venida de Dios hecho Hombre.

Cristo vino a poner en orden todas las cosas; a buscar y a salvar lo que se había perdido. Con Jesucristo se inició una nueva etapa de relaciones. El triunfo de Cristo en la cruz trajo un precioso milagro inmediatamente después de su muerte. Cristo hizo posible el nacimiento de una nueva comunidad, comenzando con aproximadamente 3,000 personas (las bautizadas el día de pentecostés, según Hch. 2:41).

Hechos 2:41
Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.

Esta nueva nación, espiritualmente hablando, incorporó a personas de las diferentes regiones y lenguas de aquella época, formando todas un solo cuerpo, estableciéndose una verdadera hermandad y fraternidad. Jesucristo hizo posible la unión de Dios con el ser humano y a la vez a los seres humanos entre sí. Fue la restauración de los lazos (vertical y horizontal). La Iglesia de Cristo es el testimonio de esta verdad.

Dios dejó dos elementos físicos (pan y vino) como parte de la práctica religiosa para que sirvieran, además de recordatorio, como testimonio continuo de la doble unión que mencionamos. El pan y el vino son únicos en su significado espiritual;

EL PAN ES LA COMUNION CON EL CUERPO DE CRISTO QUE ES LA IGLESIA.
EL VINO ES LA COMUNION CON DIOS POR MEDIO DEL SACRIFICIO DE CRISTO.


II) JESUCRISTO: ENCARNACION DIVINA Y VICTIMA HUMANA.

Juan 6:53
Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

Jesucristo se convirtió en una víctima humana. No fue solo Dios encarnado sino también el Vehículo de propiciación (Medio por el cual nos congraciamos con Dios) o sea que gracias al sacrificio de Cristo tenemos acceso a las bendiciones divinas. Jesucristo nos invita a comer de su carne y a beber de su sangre.

Juan 6:63
El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

El mismo aclara que sus palabras son espíritu y son vida, es decir que sus discípulos participamos de su carne y de su sangre en sentido espiritual. Comer del pan sin levadura es comer de Cristo de manera espiritual.

Hebreos 10:10
En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

Como el cuerpo de Cristo fue consagrado, también los que comemos de El somos consagrados. Los que comemos del Cuerpo de Jesucristo nos acercamos también al altar del Gólgota (donde fue crucificado) y he aquí la importancia de discernir (entender y apreciar) el Cuerpo de Cristo.

Este acto es una meditación profunda en lo sublime y santo de la ofrenda del cuerpo de Cristo. Mientras comemos del pan, comemos del amor de Dios y de la gracia eterna encarnada en Cristo Jesús.

Juan 6: 54-55
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

Jesucristo también mencionó la importancia de su sangre; El que beba de ella tiene vida eterna. Los cristianos, al tomar del fruto de la vid consagrado durante la Cena del Señor, bebemos de la vida de Cristo Jesús; haciéndonos concientes de alimentarnos con la vitalidad de la sangre del Señor y a la vez purificándonos con las facultades redentoras que tiene.

Efesios 4:8
Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.

Así como Jesucristo descendió del cielo, trayendo gracia Dios al ser humano, también se convirtió en la ofrenda que subió al cielo, entrando en el Lugar Santísimo para llevar a lo alto la propiciación de la humanidad.

He. 9: 11-12, 24
Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.
Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;

Solamente el Sumo Sacerdote (Cristo Jesús) fue digno de entrar a este Lugar Santísimo. Y como ningún sacerdote podía entrar al santuario sin ofrenda, Jesucristo presentó su propio cuerpo para el sacrificio. Cada vez que celebramos la Cena del Señor, entramos al cielo, a la gloria de Dios, a través del Cuerpo de Cristo Jesús pues solo El es el Vehículo de la propiciación. La participación de la Mesa del Señor (Cena del Señor) no es un simple recordatorio de la muerte de Cristo, sino que es también una participación activa y dinámica que hacemos de los elementos santificados y así entrar purificados delante de Dios al cielo.


III) LOS ELEMENTOS DE LA CENA DEL SEÑOR.

El pan y el vino son elementos esenciales en el culto cristiano. El uso de ellos se remonta siglos antes de la venida de Cristo.

Génesis 14: 18-19
Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra.

Melquisedec, sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino para compartir con Abraham y bendecirlo. Este pasaje de la Escritura nos dice al menos dos cosas:

A. Desde la antiguedad se han usado el pan y el vino como elementos de comunión impartidos por un sacerdote.
B. Ambos elementos son símbolos de alianza y paz.

A los judíos, por ejemplo, se les mandó presentar delante de Jehová los panes de la proposición semanalmente;

Exodo 25: 23-30
Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud será de dos codos, y de un codo su anchura, y su altura de codo y medio. Y la cubrirás de oro puro, y le harás una cornisa de oro alrededor. Le harás también una moldura alrededor, de un palmo menor de anchura, y harás a la moldura una cornisa de oro alrededor. Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas. Los anillos estarán debajo de la moldura, para lugares de las varas para llevar la mesa. Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro, y con ellas será llevada la mesa. Harás también sus platos, sus cucharas, sus cubiertas y sus tazones, con que se libará; de oro fino los harás. Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente.

Levítico 24: 5-9
Y tomarás flor de harina, y cocerás de ella doce tortas; cada torta será de dos décimas de efa. Y las pondrás en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa limpia delante de Jehová. Pondrás también sobre cada hilera incienso puro, y será para el pan como perfume, ofrenda encendida a Jehová. Cada día de reposo lo pondrá continuamente en orden delante de Jehová, en nombre de los hijos de Israel, como pacto perpetuo. Y será de Aarón y de sus hijos, los cuales lo comerán en lugar santo; porque es cosa muy santa para él, de las ofrendas encendidas a Jehová, por derecho perpetuo.

La presencia continua de este pan en el tabernáculo recordaría a ellos que todas las bendiciones provienen de Dios.

Deuteronomio 11: 13-14; 28: 15-19
Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite.
Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir.

Del vino tenemos también que Israel entendió lo siguiente: Mientras fueran fieles, Dios les daría el fruto de la vid (vino) como bendición de la tierra y si quebrantaban sus leyes vendría maldición sobre la tierra al no producir el fruto de la vid.

Hechos 20: 7
El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.

Actualmente muchos se niegan categóricamente a partir el pan en el local de reunión para participar de la Santa Comunión y no entiendo los motivos de esta negación. Lo que quiero decir es lo siguiente:

¿Es lo más correcto llevar el pan a la congregación ya partido?, pues nos dice Hch. 20:7 que la Iglesia de Cristo caracterizó en sus reuniones periódicas PARTIR EL PAN y NO dice que lo llevaban partido desde sus casas o hecho pedacitos.

El propósito que entiendo es el de recordar que somos UN SOLO CUERPO (un pan) aunque seamos MUCHOS MIEMBROS (al partir el pan).

I Corintios 10:17
Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.

Partimos el pan para participar de un mismo cuerpo, para testificar que somos uno en Cristo. De manera que, cuando tenemos un pedazo de pan en nuestras manos, debemos meditar que nuestros hermanos también tienen otro pedazo de pan y que al comerlo tenemos comunión especial e íntima con ellos; Nos pertenecemos los unos a los otros por medio del vínculo del amor fraternal.


IV) LA CENA DEL SEÑOR ES PARTE DE LA ADORACION A DIOS.

La Cena del Señor es parte de la adoración cristiana. No es rito ni ceremonia para participar sin saber lo que significa. Nuestra verdadera adoración a Dios no es la mera reunión o la simple participación en un servicio, mecánicamente. Para que los actos en los cuales participamos tengan valor, debemos entender y sentir en el corazón lo que hacemos.

Juan 4:24
Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

Hechos 2:42; 20:7
Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche.

La Cena del Señor ocupó siempre un lugar esencial en las reuniones para adoración en el primer siglo.


V) SIGNIFICADO DE LA CENA DEL SEÑOR.

A. La Cena del Señor es una conmemoración de la muerte de Jesucristo.

I Corintios 11: 23-25
Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.

Aquí tenemos el mandamiento del Señor, citado por el apóstol Pablo.
El mandamiento es COMER Y BEBER EN MEMORIA DE JESUCRISTO.

Cuando participamos de la Cena del Señor, nuestra mente debe estar llena de memorias; memorias acerca de Jesucristo; una mente concentrada en el sufrimiento de Cristo Jesús, enfocando tres aspectos:

1. EL SUFRIMIENTO FISICO que El pasó, cómo fue azotado por los romanos (El azote de los romanos mató a muchos hombres), destrozándosele la espalda, el tormento físico mientras entraban los clavos en su carne, la corona de espinas en su cabeza.

2. EL SUFRIMIENTO EMOCIONAL, según leemos en:

Lucas 22: 40-62
Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra. Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación. Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acercó hasta Jesús para besarle. Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada? Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó. Y Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del templo y a los ancianos, que habían venido contra él: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y palos? Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas. Y prendiéndole, le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos. Y habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaron alrededor; y Pedro se sentó también entre ellos. Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en él, y dijo: También éste estaba con él. Pero él lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco. Un poco después, viéndole otro, dijo: Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy. Como una hora después, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es galileo. Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.

Nuestro Señor Jesús pasó también agonía emocional; cómo sudó; La cruz no fue algo fácil para El.
Y no solamente el pensar en la cruz le atormentaba, sino también pensar en la traición de uno de sus discípulos, en la negación de Pedro, en el abandono de todos sus seguidores.

3. EL SUFRIMIENTO ESPIRITUAL. El Señor Jesús quedó separado del Padre y del Espíritu Santo por causa de nuestros pecados. Quedó desamparado, abandonado aún por el Padre celestial quien no podía estar en comunión con su Hijo mientras llevara los pecados de toda la humanidad.

El sufrimiento del Señor Jesús fue terrible y complejo; El quiere que lo recordemos.

B. La Cena del Señor es una proclamación de la muerte de Jesucristo.

I Corintios 11:26
Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

Debemos proclamar al mundo que nuestra confianza no está en nosotros ni en la sabiduría humana sino en el poder de Dios, en la gloria de Dios manifestada claramente en la muerte de Cristo Jesús. Nos debemos gozar en proclamar el Evangelio cada vez que participamos de la Cena del Señor cada primer día de la semana. Por proclamación debemos entender anunciar, publicar o divulgar.

C. La Cena del Señor es una prueba de nuestra fidelidad.

I Corintios 11: 27-30
De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.

Debemos hacer un examen a conciencia de nuestra propia vida. Ver cómo estamos viviendo. La Cena del Señor es una oportunidad para recordar la redención que hemos recibido; redención de una vida vana para una vida santa; recordar el compromiso que tenemos de ser santificados.

I Pedro 1: 15-19
sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.

Debemos recordar nuestra participación en la muerte de Cristo a la hora del bautismo y aunque los cristianos no necesitamos entrar al agua bautismal cada vez que pecamos, sí debemos mantenernos a cuentas con Dios por medio del arrepentimiento y confesión de nuestros pecados a Dios en oración para ser limpios pues seguimos participando en la muerte del Señor. Hace falta recordar nuestra necesidad constante de arrepentirnos. Debemos hacernos unas preguntas, al participar de la Cena del Señor:

¿Estoy cumpliendo con fidelidad el compromiso que tengo con Cristo?
¿Estoy siguiendo sus pisadas de obediencia? ¿Soy un verdadero discípulo de Jesús?

D. La Cena del Señor es una comunión.

I Corintios 10: 16-22
La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan. Mirad a Israel según la carne; los que comen de los sacrificios, ¿no son partícipes del altar? ¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios. ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

Cuando hablamos de comulgar y de tener comunión, significa que compartimos algo, que participamos (juntos) en algo. Una comunión es múltiple. La Santa Cena es:

1. Comunión con el sacrificio de Cristo - LA SANGRE DE CRISTO -.
2. Comunión con la Iglesia - EL CUERPO DE CRISTO -.

Jesucristo prometió participar de la Comunión con sus discípulos cuando fuera establecido el Reino de los cielos (Su Iglesia) (Mt. 26:29; Lc. 22: 15,16), pero consideremos lo siguiente: Para tener comunión con Dios, debemos dejar de tener comunión con el mundo.

Esto requiere que ya no participemos de la mesa de los demonios (el pecado). Así que debemos dejar las inmoralidades, herejías y todo lo negativo u opuesto a la voluntad de Dios.

Para recibir beneficio de la Cena del Señor hace falta:

- Prepararnos de antemano.
- Tener en mente el significado de la misma.
- Leer algunos textos, apropiados del sacrificio de Cristo.
- Entonar cánticos apropiados (o leerlos).
- Hacer un esfuerzo mental para no distraernos.


ASTERISCOS.

* ¿COMO PUEDE PERDER IMPORTANCIA LA CENA DEL SEÑOR?

- Al convertirla en rito. Si por ejemplo se lee siempre el mismo texto antes de tomar los elementos, esto tiende a encerrar la mente en una sola idea y no da lugar a pensar en todo el significado que tiene.

- Cuando el sermón dominical es exageradamente extenso, el cansancio físico se convierte en un factor adverso, innecesariamente provocado. Lo extenso del sermón mal enseña (aunque sea involuntariamente) que es más importante el mensaje que trae el predicador, cuando bien sabemos que no es así.

- Es incorrecto participar apuradamente de la Cena del Señor mientras se le da tanta vuelta a un mensaje, que no siempre es necesario hacerlo, al menos no más importante que la Santa Comunión. También hay que tomar en cuenta que la Palabra de Dios se puede y se debe estudiar durante todos los días de la semana y aún en la misma clase dominical donde ya van 50 minutos, más o menos.

* ¿COMO DEBERIAMOS COMPORTARNOS A LA HORA DE LA CENA DEL SEÑOR?.

- Con la mayor solemnidad y reverencia posible. Esto significa no hacer ruidos innecesarios como conversaciones, susurros, risas, etc.; esto incluye adultos, jóvenes, niños y hasta no cristianos (Si por ejemplo llevamos a un invitado, él deberá saber que esta hora es solemne). Nadie tiene derecho a interrumpirnos.

- Es triste ver a miembros de bastante tiempo en el cristianismo y con actitudes de irreverencia, pero sería más triste si los imitamos.

* TEXTOS APROPIADOS PARA LEER AL MOMENTO DE LA COMUNION.

- JN. 6: 25-59 - MT. 26: 17-29 - MR. 14: 12-25 - LC. 22: 7-23 - MT. 27: 32-56 - MR. 14: 21-41 - LC. 23: 26-49 - JN. 19: 17-30 - RO. 5: 1-11 - HCH. 2: 42 - I CO. 5: 7,8 - HE. 9: 23-28 - HE. 10: 10-25 - I PE. 1: 13-25 - I CO. 11: 17-34.

* ¿QUE TAN INDIGNOS LLEGAMOS A PARTICIPAR DE LA SANTA COMUNION?.

Cada domingo, comúnmente, hacemos una oración antes de participar de los sagrados elementos (pan y vino) y no digo que esté mal. Pero siempre me he preguntado: ¿Qué idea pasa por la mente de cada hermano(a)? ¿Pensará alguno(a) que Dios no nos ha perdonado con las oraciones que arrepentidos hacemos diariamente?.

Diciéndolo de otro modo: La oración que hacemos antes de la Santa Cena no es para anular las oraciones anteriores. Es incorrecto pensar que en esta oración debemos REPETIR a Dios que nos perdone lo que en ocasiones anteriores le hemos pedido. Pensemos en lo siguiente:

- Al iniciar el culto de adoración decimos en la primer oración PERDON, porque lógicamente debemos estar limpios de las faltas por las que no nos hemos arrepentido.

- Al levantarnos, ese mismo día también debimos haber orado pidiendo el PERDON.
- El día anterior también debimos haber pedido a Dios su PERDON. Y así todos los días anteriores de la misma forma. De acuerdo a lo antes mencionado, si el día Domingo le decimos a Dios PERDON por todos los pecados que ya nos ha perdonado es como decir que las oraciones anteriores no tuvieron valor alguno, o que Dios necesite que le recordemos de lo que nos ha perdonado para volvernos a perdonar por lo mismo. Entonces, el asunto al que quiero llegar no es que dejemos de orar antes de la Santa Cena, sino anular la idea que en esa oración deban ir todas las faltas por las cuales ya nos hemos puesto a cuentas con Dios. Por supuesto que si alguien ha estado lejos de la comunión con Dios tendrá que incluír en la oración todos los pecados cometidos desde el momento en que se ha retirado de la comunión y de sus compromisos como cristiano(a).

* FRACCION HISTORICA DE APOSTASIA.

Al inicio de la edad media, la iglesia Católica y la Griega (apóstatas), celebraban ya no un culto como congregación, sino lo que se conoce como el oficio de una misa. Dentro de la misma, participaban de los elementos de la Santa Cena haciendo verla como un sacrificio de Cristo efectuado en el mismo momento de la celebración. Hombres habían convertido la Eucaristía en una constante repetición del sacrificio expiatorio de Cristo para salvación de vivos y muertos.

Para ellos Cristo era sacrificado cada vez que participaban del pan y el vino. También hacían creer que la misa tenía poder para perdonar pecados. Como ya se creía en la existencia de un lugar llamado "Purgatorio", fue bastante fácil añadir que el sacrificio en la misa era un medio perfecto de intercesión por los muertos. En esos tiempos hasta afirmaron que el sacrificio eucarístico lo ofrecían también por las almas de profetas, mártires, apóstoles y por María, dando a entender con esto que ni los antepasados de la fe alcanzaban salvación sin las misas que ofrecían los apóstatas.

Y a medida que aumentaba el poder del sacerdote, aumentaba también la apostasía. Las misas ya eran pagadas. Las enseñanzas ridículas y opuestas a la Palabra de Dios aumentaron;

Por ejemplo: Si una gota de vino (supuestamente transformada en sangre) caía por accidente sobre la tela que cubría el altar, esta tela debía ser lavada tres veces y el agua la bebería el sacerdote y si algo de vino caía sobre una superficie dura (madera, piedra, etc.) el sacerdote o algún otro piadoso tenía que lamerla. Más adelante el pan sin levadura recibió el nombre de "hostia" que significa "hospedadora" ya que, según Aquino y otros más, la sustancia del pan se transforma conteniendo el verdadero cuerpo físico del Señor Jesús (lo que se conoce como transubstanciación, lo cual es falsa doctrina). Un tiempo más adelante llegó a ser una práctica que el sacerdote levantara la hostia haciéndose obligatorio que en ese momento sonara una campanilla para indicar a todos los fieles que se arrodillaran para adorar la hostia.  Al poco tiempo Juan XXII inauguró la procesión en la que se hacía pasear una hostia por las calles con gran solemnidad. Comenzaron a inventar historias como la de un monje incrédulo que fue curado de sus dudas por haber visto a la hostia sudar sangre. Muchos manejaban que en algunos incendios de capillas lo único que no se quemaba era la hostia.

Son incontables las falsas interpretaciones acerca de la Cena del Señor, pero la enseñanza bíblica permanece invariable. La Cena del Señor NO es ni una transubstanciación ni un sacrificio que El haga cada semana. Es inconcebible que un sacerdote pueda tener en sus manos "el cuerpo literal de Cristo" por muy milagroso que sea el acto.

El Nuevo Testamento establece que Cristo realizó un solo sacrificio para siempre (He. 10:14; 12: 23,24). Su sacrificio fue tan perfecto que no necesitamos ninguna repetición del mismo. Cristo no puede ser "sacrificado" constantemente porque el verdadero sacrificio de su cuerpo se realizó una sola vez centenares de años atrás en el monte Calvario. Humanamente es fácil caer en apostasía, por ello le recuerdo que nunca tendrá más peso lo que piense el ser humano que lo escrito en la Santa Biblia.

Dios enseña en Su Palabra acerca de la Santa Cena.